Domingo XXXIII del T. Ordinario (19-11-17) Huellas en el camino
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un
hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus
bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según
su capacidad; luego se marchó. Al cabo de mucho tiempo viene el señor de
aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que
había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco diciendo: “Señor, cinco
talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”. Su señor le dijo: “Bien,
siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo
importante, entra en el gozo de tu señor.» Palabra
del Señor.
En nuestro camino
nos encontramos que el Señor confía en nosotros y nos ha dejado bienes en
depósito para hacerlos producir al máximo, ya que la variedad de talentos que
aportamos entre todos, enriquece nuestro camino y el mundo. En el mapa, en
las guías de este tramo del camino, se nos indica que seguir las huellas de Jesús es no quedarnos con los
brazos cruzados, sino que hagamos multiplicar los dones que se nos ha dado.



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